Mi corazón trazado en tinta... Las mejores entradas de Presentimientos

martes, 29 de julio de 2014

💖Su mirada

    
      Mi hermano se veía tranquilo en el Centro Médico pero ése día de visita me alertó su apariencia, estaba sucio y descalzo, parecía no haberse aseado en días.
-Hermano, que pasó con tus tenis?
-No los encuentro, tampoco mi ropa ni mis jabones. Pediré que busquen mis cosas. Yo no debo salir a otros cuartos.

    Eso no me gustó, pero sabia que no debía comentarle nada, su mente debía cuidarse de cualquier comentario desafortunado.

   Salí del lugar mas no muy tranquila . Tenía el presentimiento de que algo no andaba bien. Mi corazonada se confirmó a media semana cuando recibí la llamada de mi madre.
-Tu hermano escapó del Centro, dicen les abrió la puerta y escaparon mas de la mitad de los internos. Sabrá Dios donde andará -La voz de mi madre se quebraba por el llanto.

Después de peinar todos los alrededores del Centro preguntando no encontramos  a  mi hermano, dejé a mi madre en su casa con la promesa de no descansar hasta encontrarlo.

     Pero al llegar la noche no se sabía nada. Derrotada y cansada llegué a mi casa. Apenas me había sentado escuché unos pasos en el portal. Ahí estaba mi hermano José. Los sentimientos se  agolpaban en mi pecho, una inmensa alegría de verlo después de la angustia de saberlo perdido quizás para siempre y un gran dolor al ver sus pies hinchados, sangrando.

-He caminado mucho-me dijo recargándose en mi, con lentitud lo lleve al sofá de la sala.

-¿Que pasó hermano?….Casi muero de la angustia
-Me escapé…pero no recordaba, no sabía como llegar, he dado muchas vueltas, cuando pasé y vi el tinaco de agua, recordé algo.
-Le dijeron a mamá que muchos compañeros tuyos también escaparon
-Yo les ayudé
-Pero hermano…
-Estarán mejor afuera que adentro, nos daban agua de la llave, comida echada a perder, a mi no me golpeaban, a otros si. Estas son las llaves que abren todo el Centro. Con ellas abrí el portal y salimos todos.

-Hermano…Tendremos que ir a devolverlas.

     En el resto de la noche cenamos, curé sus pies y avisé a mi madre para que ya no se preocupara.

   Al día siguiente fuimos la Centro Médico, no quería tomaran acciones legales contra mi hermano, así que fuimos  a hacer entrega de las llaves, cuando llegamos recibimos miradas que eran desde el temor hasta la sorpresa.

    El encargado lógicamente no nos recibió  con algarabía. Mi hermano y yo avanzábamos  tomados de la mano. Sus pies aún estaban adoloridos por las largas horas que había caminado para llegar a conmigo.

-Buenos días
-Buenos, qué pasó contigo amigo, nos metiste en un problema

Mi hermano permanecía callado.

-Aquí están las llaves-contesté yo
-Las cosas no son tan sencillas señorita
-Mi hermano no actuó por maldad.

-Mire usted sabe que él  no esta bien-Entonces, la mirada de mi hermano se ensombreció, yo conocía esa mirada, era esa que anunciaba sus crisis y se volcó contra el encargado tirando todo a su paso

-¿Lo ve? Esta loco, llévelo a la clínica siquiatra… ¡háblele! 

Entonces mi hermano al fin habló

-Estoy loco ¡Pero no he robado  a nadie…!!!- Y tumbando a golpes la puerta adjunta a la dirección me gritó:
-Mira, aquí esta la comida, mucha  comida…Pero nos da las sobras…Hay comida y dinero decía arrojando todo sobre el piso… ¡Estoy loco hermana pero no robo ni abuso de nadie…!!

Entonces corrí a con él y lo abracé  con fuerza, era lo que siempre  calmaba sus  estallidos. Aunque a mi me ahogaba de dolor.

-Guardias…apréndanlos -Gritaba el Director, pero sorpresivamente los guardias no lo obedecían. Nos dejaron pasar y no supimos que pasaría con el encargado. En esa oficina tenia almacenadas despensa, dinero, buena ropa. Donativos que no llegaban a sus destinatarios. Mi hermano y yo salimos abrazados, sin mirar atrás.

    En silencio llegamos a con mamá. Mi hermano no la reconoció, sus ojos me miraron fijamente antes de ir a su cuarto. Cargado de silencio. Un silencio que, aunque me dolía,  debía respetar.








   Cuando el hombre habla del fin del mundo, supone que será a causa  de una guerra mundial o hasta   una invasión extraterrestre, lo cierto es que si el hombre no recapacita, no necesitará llegar un Armagedón para destruirnos, lo harán el hambre de poder y el egoísmo.

     Se discrimina y abusa de  los enfermos, del limpia vidrios, del  “viene, viene” que se ofrece a ayudarte a sacar el auto en el mercado. Se justifica la soberbia diciendo que son drogadictos, pero no todos lo son.  

     Ellos, los más desfavorecidos, también tienen en este gran diseño derecho a su poderío. Y si no nos damos cuenta quizás sea porque,  aunque tenemos en nuestra mirada la Espada del Augurio para ver MAS ALLÁ DE LO EVIDENTE hemos dejado   de mirarnos  a los ojos, si lo hiciéramos, podríamos distinguir …entre quien necesita extendamos nuestra mano de  quien busca hacernos daño.     








martes, 15 de julio de 2014

💖Detrás de ésa sonrisa

    Al igual que el amor verdadero la amistad verdadera no es tan fácil de encontrar, soy afortunada de tenerte, de que venciendo las distancias podamos expresar nuestra amistad, compartir nuestros estados de animo, nuestra patria, nuestra filosofía de la vida, ni por un segundo lo dudes, esto es amistad verdadera y como siempre digo, quien no lo crea que entre aquí para que lo vea.
          Tengo además la dicha de haber encontrado mujeres y hombres extraordinarios que sin yo habérselos pedido me han entregado  su corazón en una amistad bella, sublime, que no llegó como el amor …en ave de paso, sino  para siempre y eso  tiene, su peso en oro.
    Sin embargo, al igual que en el amor, a veces también por amistad se sufre, oh, si, en mi caso no he estado exenta de envidias, de personas que crean que me mueve algún interés mezquino, ajeno a la amistad.

    Hace unos meses visité a una de mis mejores amigas, Lucía…hacía tiempo de no vernos y mi amiga enloqueció al verme, literalmente. Me invitó a  comer, me compró unas rosas y me llevó a su casa, minutos  después de haber llegado nosotras llegó una Marisa, una amiga de ella.
-Marisa te Presento a María, ya te he hablado de ella, la quiero tanto,todo este tiempo sin verla, sentía que una parte de mi me faltaba.

Entonces su amiga sin más ni más me dijo:

-Y ¿Con cual de sus hermanos te acuestas?-El comentario no lo esperaba y apenas pude contestarle.
-Con ninguno-Marisa me veía con burla  y yo tomando mi bolsa, hice el intento de despedirme y no por cobardía.

Desde muy chica acompañaba a mi padre en sus luchas sociales y cuando estábamos en alguna reunión o negociación, cuando éramos atacados y aquella persona no merecía  responderle, por debajo de la mesa palmeaba sobre mis piernas como señal de que debíamos callar, ignorar, él decía “Cuando  alguien te provoque, ve que valga la pena y sino es así, reserva tus energías para cuando nos vengan los pesados días, no la malgastes en boberías.”
Fue por eso que decidí marcharme  pero mi amiga de inmediato me detuvo

-Nooo-Me dijo Lucia, quédate no hagas caso a Marisa, sólo bromeaba.

    A partir de ese momento la reunión se volvió tensa para mi pues mi amiga de desgastaba atendiéndome, con detalles mientras Marisa me tragaba con la mirada y si su ojos hubiesen sido proyectiles, me habrían difuminado.
    Más entrada la noche, mi amiga Lucia sacó una preciosa y diminuta cajita  con dos finísimos aretes de oro, entonces, volteando  hacia Marisa le dijo:
-Podrías ayudarme, no veo bien, ayúdame a ponerle los aretes
-Yo lo haré-pero antes de terminar la frase ya sentía las manos de Marisa poniéndomelos ,no se si intencionalmente pero me lastimó el oído, no puede evitar exclamar del dolor
-Ohh..
-Lo siento, agregó aunque su mirada sonreía con descarada maldad.
Hubo un lapso, en que  mi amiga tuvo que salir por bebidas y entonces hablé con  Marisa
-Escucha bien, yo no estoy aquí para quitarle el lugar a nadie, tampoco soy culpable de lo mucho que lucía que me quiere. Su padre y hermanos me ven como parte de la familia y yo igual a ellos.
-Lucia sabe mi molestia, Mario, terminó conmigo y yo pensé…
-No… ¿No creerás que Mario y yo? …ajjajajaja…No Marisa…estas equivocada, muchas veces me llegué  a  quedar a dormir en esta casa y jamás, jamás me faltaron al respeto…para mi son como mis hermanos.
-Entonces ¿porque me dejó, María? …Después de que lo apoyé, cuando su mujer lo botó, cuando ni siquiera él creía  en si mismo, lo levanté del suelo, curé sus alas, para que ahora me haya terminado… ¿porqué?

No supe que responderle, sólo la abracé conciliando sus lágrimas.

   Cuando mi amiga Lucia regresó, también volvió la misma Marisa, segura, soberbia, con esa  risa glacial que ya a mi no me incomodaba.

     Esa noche, bueno, ésa madrugada, al llegar a casa seguía pensando en Marisa…No lo quise, no lo pedí pero me llegó la inspiración y nació, romántica y profunda la letra de una canción, la anote rápidamente en mi poemario y la grabé en mi grabadora de bolsillo, no quería que se me olvidase. Era una balada muy bella.
     Una semana después, fui invitada nuevamente por mi amiga Lucía, Marisa estaba a su lado. Entonces sin preámbulos le dije…

-Marisa, no he olvidado lo que hablamos-mi amiga Lucía me veía interrogante pero yo continué- Se que no te simpatizo y no quiero pedirte que cambies ese sentimiento, tú me hiciste una pregunta ese día, yo no supe que responderte, pero lo que si puedo es en nombre de ese hombre que no ha valorado tu amor y tu entrega, en nombre de él,decirte,  lo que una mujer como tú merece escuchar.

   Entonces, tome aire  y empecé a cantarle su canción.

“Has curado mi alas y también mis heridas
Has calmado mis ansias, estas ansias furtivas
Y he podido volar por tu inmenso poder
Me enseñaste a amar, oh divino querer…

Marisa, suave nombre de  brisa
La manzana prohibida
Dulce de fantasía...

Marisaaa”

Al terminar, mientras Marisa, emocionada, secaba sus lágrimas mi amiga Lucía le dijo: Ahora ya sabes porque la quiero tanto.

     Con la pluma en mi mano podría decirte que después de eso Marisa me adoró, pero esto no es un relato de ficción, es lo que he vivido. Marisa  sigue siendo la misma pero, ya no me agrede, sabe que en mi no hay nada malo para ella. Que mi amistad es verdadera. Y yo sé,por ella y por lo que he vivido, que detrás de un rostro de lleno de frialdad  e ironía puede encontrarse un ser sufriendo, que quizás  la única forma que conoce de sobrevivir su dolor es, ocultándolo, detrás de una sonrisa.










 *Los nombres de mis amigas los cambié por respeto a sus vidas.De  la canción fue inspirada por Marisa,más sin embargo la grabé versión de mujer a hombre y la letra la puedes encontrar completa en uno de mis relatos titulado DIVINO dedicada a un gran amigo,que ya no está en este mundo,escribí  sólo un fragmento de la balada romántica que espero en un futuro puedas escuchar.