Mi corazón trazado en tinta... Las mejores entradas de Presentimientos

martes, 25 de abril de 2017

💖María , hija de Dios - Capítulo 6

        


Como ya te  dicho antes, mi primer infancia en el rancho de la abuela fue muy dura, mis tíos siempre estaban sobre de mí, mis respiros eran las tardes cuando llegaba mamá…Fui una niña muy inteligente y recuerdo  con mucha precisión mi miedo.
Por las noches unía mis manitas en oración:
-Diosito, que papá venga ya por favor
   Si, soñaba  en que  un día llegaría mi padre biológico y nos rescataría, más cuando mi madre me dijo que él se había ido al cielo ese sueño se esfumó.

       Mas no todo estaba perdido para la pequeña María, la vida me tendría algo preparado. Una tarde llegó a casa de la abuela un hombre, se llamaba José Moreno pero todos lo nombraban por su apellido, él encabezaba un grupo de campesinos que luchaban por sus tierras y mi abuelo había formado parte de ese grupo. Las reuniones eran a veces en casa de la abuela y así fue como el cielo me envió un padre, un padre que llegaría para quedarse.

         Fueron pasando los meses y con ello llegó la Navidad, La que sería la última Navidad en el rancho de la abuela. Recuerdo que en  la víspera de la Nochebuena llegaron familiares a visitar a mis primos, ellos vivían en el mismo rancho el cual era muy grande. Había un alboroto pues los parientes habían llegado con grandes cajas de regalos, primorosos juguetes de cuerda, libros con personajes que se desplegaban como por arte de magia de su páginas, ¡barbies…!!! Eran regalos para mis primas y  primos, ni la abuela ni mis tíos pensaban en que la pequeña María  estaba presente, con el espíritu  ido   ante tanta  belleza que emergía de las enormes cajas de cartón, sólo mi madre, ella  si lo notó,sabía que no había regalos para mi  y sin decir nada me tomó de la mano y me apartó de con ellos.

          Ése día caminamos por el rancho un buen rato, fui una niña muy inteligente mas no recuerdo de que hablamos, pero  al regresar al que era nuestro cuarto me sentó a su lado, tomó una sábana blanca y algunos retazos de tela, hilo y aguja y empezó a cortar y a hilvanar, esa noche me quedé sobre la cama atenta y absorta mientras sus manos cortaban y cocían de las telas, hasta que poco a poco el sueño me  venció.
       A la mañana siguiente lo primero que vi junto a  mí fue una tierna muñeca de trapo de largas piernas dentro de una bolsita  también de hecha de tela y varios vestiditos   ¡Cosa más bella…!!! Y recuerdo que abracé a mi madre con tanta fuerza…

        Horas más tarde era Navidad, todos empezaron a  abrir sus regalos pero  yo no habría cambiado la más brillante envoltura ni el más caro regalo  por mi muñeca de trapo, papá que ya había pedido a mi madre en casamiento llegó trayéndome una enorme y preciosa muñeca  y la tía Conchita me regaló unos  listones  de colores brillantes para mis trenzas.
         Esa fue la última Navidad en el rancho,  entrando el año nuevo mis padres  se casaron  en contra de la voluntad de la abuela quien no aceptaba a papá   porque le doblaba en edad a mamá. Aunque tiempo después  circunstancias adversas en las cuales él la ayudaría le harían cambiar su opinión.

       Papá no sólo se enamoró de mi madre, se enamoró de una mujer con su nenita a quienes se les había caído el mundo encima, él no la cortejaba con flores, pero en cambio hacía a la abuela y a los tíos grandes favores. Él no le ofreció una boda fastuosa, pero le prometió amarla y protegerla a ella y a mí para siempre. Mamá lo aceptó, yo fui muy feliz y a su promesa de amor  las dos le dijimos “Si”.


     


martes, 18 de abril de 2017

💖María, hija de Dios - Capítulo 5

         


       Algo que me gustaba mucho cuando era niña eran los sábados en que mi madre me dejaba a cargo de la abuela, esto no era muy seguido, pues  siempre me traía consigo, mas había trabajos donde no  aceptaban que me llevara consigo entonces, forzosamente, yo quedaba  a cargo de todos y de todas.
        Ésos sábados me  resultan inolvidables. Mis tías se preparaban entusiasmadas para ir a la Gran feria del Ejido, ser invitada a bailar en la plaza por un acaudalado ranchero o prominente hijo de campesino era algo así como ser elegidas por un príncipe, mis tías gemelas Cuquita y Conchita se volvían loquitas por ir a la Gran Feria.
      Recuerdo  como veía embelesada a una de ellas, mi tía María Concepción, la tía Conchita, me encantaba ver cómo se maquillaba, admiraba tanto su belleza, ojos castaños claros como la miel y cabello negro azulado ,una anatomía perfecta sostenida por un par de hermosas piernas. La veía con ensoñación porque además   ella siempre estaba cerca de mí.
-¿Para qué te pintas tía?
-Para estar bella-me contestaba volteándose hacia mí sosteniendo su labial, para luego continuar con su arreglo.
-Pero eres muy hermosa-Le decía yo

Entonces, aquél sábado, tomándome en sus brazos me llevó con ella sentándome  sobre la cama, a su lado y tomando mis manos recuerdo que me dijo:

-Mi Coyito, (así me nombraba ella,diminutivo de Socorrito,mi segundo nombre) Debes saber y no olvidar que siempre, siempre, las mujeres debemos lucir bellas, sé que  soy muy atractiva-decía mientras acariciaba su cabello-pero quiero serlo siempre. Escucha, hace muchísimos años, en la antigüedad existió  una mujer muy hermosa, su nombre era  Cleopatra, reina de Egipto, su  belleza sólo era comparada a la de una Diosa, grandes reyes, hombres de todas las regiones viajaban tan sólo  para rendirse ante su belleza y aun siendo tan bella ¿Crees que por ser hermosa no se maquillaba? Claro que no, se hacía bañar con leche de burra para mantener su lozanía y sus sirvientes preparaban con pétalos de rosas sus pinturas y perfumes. Entonces mi Coyito, aunque seamos lindas, siempre, siempre debemos mantenernos bellas-Y después de llenarme de besos continuó maquillándose.

   Esa noche me dormí pensando, imaginando a mi tía, imponente como una Diosa mientras sus sirvientes alrededor, entre lagos y flores exóticas preparaban sus pócimas y perfumes.

      Al día siguiente juntando frasquitos y flores pensé en hacerle un perfume a mi tía, entré al baño y tomando alcohol y todo lo que olía bonito empecé a hacer mezclas, me emocionaba pensar en la alegría que le daría a mi tía Conchita con un perfume echo por mí misma pero mi sonrisa se congeló al llegar  mi tío Genaro

-Pero mira nada más, vas a ver ahorita –Y quitándose el cinto se vino sobre de mí, entonces tiré de los frascos y empecé a correr, casi podía sentir el azote del cinturón en mi espalda entonces corrí hacia el arroyo
-Te va a picar una víbora-me gritó mi tío y yo me paralice…-Lo único que sentí fue la calidez de unos brazos levantándome, era mi tía quien me levantaba en vilo abrazándome.
-Eres un bruto, mira como la has asustado


-Le voy a poner una chinga* y a ti también si te atraviesas, ve lo que hizo en el baño –entonces mi tía le dijo
-Mi Coyito es muy buena niña, nunca hace diabluras, por qué no les pegas a los demás que te dejan la casa de cabeza?
Entonces mi tío acarició su cinturón y le dijo
-Bájala porque si no la corrijo lo volverá a hacer ¡Bájala…!!!

-Se te cae el pantalón-le gritó mi tía  y en esa distracción  corrió conmigo en brazos y no paramos hasta llegar al baño entonces sacando rápidamente trapos y jabón me dijo:
-Limpia Coyito
Cuando el tío Genaro llegó mi tía estaba de espaldas pero era  muy inteligente y al sentirlo cerca me dijo en voz alta
-Tu tío tiene razón, este no es lugar para jugar, ándale a limpiar-me guiñaba un ojo y mi tío poniéndose de nuevo el cinto se alejaba, ya desde  pequeñita se me iba y venía el alma al cuerpo.

       Caída la noche, mientras mi tía contaba a mi madre lo ocurrido pude explicarle  del regalo que había querido prepararle, recuerdo sus  brazos rodeándome emocionada llenándome de besos mientras la miel y ternura de su amor se adentraban para siempre en mi corazón.



     
 Glosario (Del lenguaje popular mexicano)

*Chinga: Derivada del verbo "chingar" una expresión popular mexicana de la que derivan infinidad de significados, en este caso iguala la palabra, pegar muy muy fuerte, como para que no lo olvides nunca, molestar, y mucho más.

Es una palabra utilizada por la clase popular mexicana  con diferentes connotaciones. Aunque en las altas esferas de la clase social mexicana este término es considerado una grosería o mala palabra debido al auge de este vocablo  la Real Academia de la lengua española ha decidido aceptarla formalmente. 



martes, 11 de abril de 2017

💖María, hija de Dios - Capítulo 4




Los días de Semana Santa  invariablemente me hacen recordar como se vivían en el rancho de la abuela.

     La familia acostumbraba ir a la playa del Golfo de Santa Clara, no en mi caso pues mi madre temía me fuera a pasar algo, y yo  fui una niña muy sensible pero no una  que  hiciera berrinche sólo porque sí y mi tía Conchita era   algo así como mi hada madrina, después de mi madre si alguien conocía mis deseos era ella.  Ese día pudo  ver mi tristeza cuando veía a todos subirse a los “Pick up” con toallas, juguetes  y provisiones para su viaje  al mar, a mis primitas y primos riéndose de mí porque me quedaba. Entonces mi tía me tomaba de la mano y me llevaba adentro alejándome de la algarabía del viaje.

       Esos momentos era mágicos, me llevaba a su cuarto y mientras se arreglaba frente al espejo comenzaba a contarme historias fantásticas de monstruos marinos... que emergían llevándose consigo  niñas malvadas que en castigo eran convertidas en maléficas sirenas condenadas a la más oscura soledad del mar. Luego concluía acariciando mis trenzas con gran  dulzura diciéndome:
-Qué bueno que no has ido con ellos mi Coyito*, el mar tiene muchos peligros, estás más segura aquí, en casa siempre estarás mejor.
               


     La abuela nos había prestado un cuarto dentro de la enorme casa del rancho para que nos instaláramos. Eran tiempos en que mi madre procuraba preparar ahí nuestros alimentos. Era la casa, la sala y recamara en un solo cuarto.

      Eran Tiempos en que cuando  mi madre sabía que los tíos o la abuela iban a ver como estábamos, por consejo de una amiga, horas antes ponía a coser agua con ajo para que creyeran que acabábamos de comer un rico caldo.

        Tiempos en  que me aleccionaba diciéndome…”No pidas nada a la abuela, ni a nadie”  y como te he dicho  antes fui una niña inteligente y aprendí desde entonces en que hay un lugar en nuestra mente donde podemos guardar los secretos grandes y pequeños.

         La abuela tenía un rancho lleno de prosperidad, pero donde no se perdonaban los fracasos y para todos, mi madre había fracasado. No había sabido “escoger“  un buen marido que encima la había dejado con una hija.

       Y quizás te preguntes Y MARÍA NO TUVO ABUELO?  Pues sí, sí lo tuve, apenas lo recuerdo, recargado en el marco de la puerta de nuestro cuarto, haciéndome cariños, hablando con mamá. Mi abuelo adoraba a mi madre,era su escudo protector,delante de él ni los tíos ni nadie se atrevía a ofenderle, pero meses después de mi nacimiento había fallecido debido a una negligencia médica, entonces mamá supo que realmente ella y yo estábamos solas en el mundo.
     Sin embargo, hubo una ocasión en que mi madre pudo decidir un  destino diferente.
      Recuerdo una tarde en el receso de la Escuela dos hombres se acercaron al cerco  llamándome:
-Nena…María…

      Yo  me acerqué pues al fin niña era muy curiosa.
-María, soy primo hermano  de tu padre, hemos venido de parte de él

  Recuerdo  que  les respondí:
-No, mi papá murió- Y diciéndoles eso corrí a mi salón.

        Cuando mamá llegó a por mí a la salida, los hombres aún estaban ahí y  se acercaron a ella.

-¿Cómo estás Esther…? Eres  muy atractiva, que imbécil fue mi primo al dejarte. Venimos a conocer a la niña.
-Sí, cinco años después lo han recordado, no los necesitamos váyanse y déjennos en paz
-Toma, es un cheque…Te ayudará.

         Entonces mi madre tomó el cheque y frente de ellos lo rompió en pedazos y tomándome de la mano nos alejamos a toda prisa de ahí. 
        
       Si, eran tiempos en que, al caer la noche, triste por el autoritarismo de mi tío soñaba con que mi padre llegaba y nos rescataba a mamá y a mí, pero, cuando mi madre me dijo que papá se había ido al cielo, dejé de esperar. No juzgo a mi madre, menos en estos momentos en que ya no está en este mundo, nunca le pregunté porque me dijo que mi padre biológico había muerto, de grande era sencillo de comprender, era mejor decirle a una niña que su padre estaba en el cielo a que nos había abandonado a nuestra suerte, sin importarle si vivíamos o moríamos.


       Esa noticia aunque triste me hizo fuerte, ya no era María, la hija abandonada por su padre, era la pequeña María amada por su padre, sólo que el cielo se lo había llevado.







Glosario:
*Coyito,diminutivo de Coyo,de Socorro,una forma cariñosa en que mi tía me hablaba.

martes, 4 de abril de 2017

💖María, hija de Dios - Capítulo 3




      Con una niña en brazos, sola, con el corazón partido por la decepción de su más grande amor  mi madre regresó al rancho de la abuela, pero el volver como “madre soltera” era para su familia una vergüenza y un gravísimo pecado.
            Una etapa muy difícil en mi niñez fue a los cuatro años, edad a la que ingresé a la única Escuelita del rancho de la abuela. Al maestro, un joven recién egresado le faltaba un alumno para completar su grupo y le otorgaran su plaza, supo que en el rancho de Victoria Hernández había una niña y le suplicó a mi madre que me inscribiera, ella aceptó y esa misma noche, mi madre que siempre ha sido muy creativa e inteligente, con un viejo pantalón "Levis" me confeccionó una mochilita para mis libros y así se preparó para llevarme al día siguiente a la  Escuela. Me levantaba a las cinco de la mañana pues duraba una hora en bañarme, cambiarme y cepillaba mis largos cabellos como si en ello le fuera la vida, me jalaba tanto  al trenzarme que he atribuido a eso mis ojos rasgados.
             Luego me daba el desayuno que consistía en un filete, frijoles refritos y un vaso con leche recién ordeñada y de "lonche" para la Escuela unos tacos y un pequeño refresco de Coca Cola, en ese tiempo nadie hablaba de la alimentación balanceada. Mi abuela se dedicaba a la cría de ganado, cerdos, guajolotes, gallinas y todo animalito que tuviera pies, ella lo criaba y en eso consistía el menú.

       Como en todas las rancherías y pueblos pequeños, ya se sabía que mi madre había sido abandonada por su esposo, algo en ese tiempo muy criticado no sólo por los adultos, en la Escuela  yo era víctima de burlas de eso, de mis trenzas, de mi mochila, de que no llevara vestido como el resto de las  niñas sino overoles confeccionados por mi madre.

    Una mañana las niñas más grandes dibujaron al maestro en globos colocándolos en las paredes del salón, me culparon a mí con el maestro y él muy molesto me golpeó con una vara en mis  piernas. Cuando los demás niños vieron como me golpeaba uno de ellos se asustó y habló diciendo la verdad, que habían sido las niñas grandes las causantes de la travesura. Uno de mis pies se hinchó y no podía moverlo .Tras haberle avisado, mi madre  había llegado corriendo, el maestro me veía asustado, en sus ojos rojizos que nunca olvidaré se veía la culpa. Mamá sólo me tomó  en brazos y rápidamente ya estábamos en casa, mientras mi abuela hacía un remedio casero para curarme.

          Al día siguiente el maestro se presentó en el rancho  con un pequeño regalo para mí, en ese tiempo la Máxima Educativa era "Las letras con sangre entran” no existían las disculpas y a mi madre sólo le importaba que yo ya estaba bien.


 💖💖💖💖💖💖💖💖💖💖💖
                                                      

       Con la pluma en mi mano pudiera decirte que desde ése día el maestro cambió su trato para conmigo pero esto no es una película americana es mi vida misma, mi corazón trazado en tinta.
      Gracias  a mi asistencia el profesor obtuvo su plaza pero lejos de considerarme por ser la más pequeña del grupo o por el favor que mi madre le hiciera al haberme inscrito era sumamente injusto y duro  conmigo. Tan sólo a la salida, cuando mi madre llegaba a recogerme acariciaba mi cabeza y le decía que yo era una niña muy inteligente mi madre sonreía y yo recuerdo que en esos momentos… yo era muy feliz.

   Así que a los 4 años de edad cursé el primer grado de educación primaria y CON, SIN Y EN CONTRA DE TODO a los 5 años yo ya sabía  a leer y escribir.





martes, 28 de marzo de 2017

💖María ,hija de Dios - Capítulo 2

         


       Decepcionadas y abandonadas mi mami y yo llegamos al rancho de la abuela.
    Las cosas no eran sencillas ni para mamá, ni para mí yo era hija de María Esther, la hija abandonada por un padre que ni siquiera había deseado conocerla cuando nació. Eso convertía a mamá en una  madre soltera a la que mis tíos no le perdonaban lo que para ellos era una ofensa a la familia.
     El rancho de la abuela era muy próspero, además de  sembrar la parcela la abuela se dedicaba a la cría de animales, pollos, cabras,vacas, era una mujer muy activa  y por ello atender todo eso no era suficiente así que aparte tenía una pequeña refresquería la cual era muy visitada, por los deliciosos raspados que vendía con miel preparada con su propia receta o quizás por la belleza de sus hijas que la atendían o por las dos cosas.

    En las vacaciones de verano mis tíos llevaban a  mis primitos a la playa, que era lo máximo en ese tiempo,  también les permitían subir con ellos al tractor mientras recorrían la parcela. En cambio a mí me ignoraban.
        Fui la sobrina no deseada por mis tíos, sin embargo, yo tuve algo muy  valioso, el amor y la ternura de mi tía María Concepción, a quien cariñosamente le llamábamos la tía Conchita. Un cabello negro azulado, ojos color miel ligeramente rasgados, un rostro en forma de corazón y de un cuerpo espectacular, pero eran su trato dulce y su nobleza lo  que más cautivaba y atraía de ella.

      Mi tía Conchita se hacía cargo  de  mí cuando mamá tenía que trabajar en la ciudad. Una noche  llegó a nuestro cuarto con una charola, una cafetera y dos jarritos y me dijo mientras servía café en ellos
-Hoy tomaremos café mi Coyito*
-Pero no me gusta tía Conchita
-Te gustará, anda, ten….Toma el jarrito con las dos manos, Ajá…Muy bien…No, aún no lo bebas, está muy caliente, acércate el jarro a tu boca y sopla, sopla tres veces…Una, dos ,tres, eso es, ahora toma un poco….Vuelve a soplar y tomas otro poco… ¿Te gusta?  Te lo he preparado con mucha azúcar.

        En esos días mi tío  Genaro le dijo a la abuela que yo  ya  no era un bebé y debía comer como todos en la mesa grande, que mi tía Conchita me malcriaba llevándome la comida a nuestro cuarto.      
        Las decisiones de mi tío eran la ley, si  la abuela decía que el cielo era azul y mi tío decía era verde….Pues créeme, el cielo… era verde.

-Concha va a hacer de esa chamaca una curra* – había dicho mi Tío

            Así que ese día el tío me hizo sentar al lado suyo, mi tía Conchita  había colocado una almohada sobre mi silla pues  yo no alcanzaba la altura de la mesa. Me sirvió el desayuno y cuando estaba a punto de servirme la leche mi tío habló:
-Leche no, ya no es una bebé, sírvele café –Luego dirigiéndose a mí, agregó-Y hay de ti que tires una sola gota sobre el mantel porque te pongo una chinga*-Yo sólo asentí.
            Mi tía conchita no protestó, me sirvió el café alegremente, luego acarició rápidamente mis trenzas para después con mucha naturalidad sentarse  al lado mío.

       Todos empezaron  a comer y mis primos  se me quedaban viendo expectantes….Yo… tomé el jarrito con las dos manos, lo acerqué a mi boca, sople una…dos…tres veces  al café y empecé a tomar de él. Algo más que un café dio calor a mi pequeño ser en ése día...fue el amor  inconmensurable, de mi tía Conchita.












Glosario(Del lenguaje popular mexicano)

*Coyito: Diminutivo de Socorro. A quienes tienen por nombre Socorro acostumbra decírseles Coyo, en el caso de mi tía al llamarme Coyito era un diminutivo cariñoso de mi segundo nombre.

*Curra: Esta palabra tiene muchas connotaciones, en ese lenguaje coloquial, cuando te decían ¿A dónde vas tan curra?  Su significado era guapa, elegante, cuando los tíos se referían al trato especial que  mi tía me daba  su  connotación era niña “Fresa” mimada, inútil.


*Chinga: derivada del verbo "chingar" una expresión popular mexicana de la que derivan infinidad de significados, en este caso iguala la palabra, pegar muy muy fuerte, como para que no lo olvides nunca, molestar, y mucho más.
Es una palabra utilizada por la clase popular mexicana  con diferentes connotaciones. aunque en las altas esferas de la clase social mexicana este término es considerado una grosería o mala palabra debido al auge de este vocablo  la Real Academia de la lengua española ha decidido aceptarla formalmente.


Por ejemplo:
Cuando mi tío decía “Te voy a poner una chinga” quería decir “Te voy a pegar tan fuerte que no lo olvidarás”

Otro ejemplo:

En el lenguaje popular cuando alguien te dice “Te quiero un chingo” quiere decir “Te quiero con toda el alma, más que a nadie en el mundo, algo así como un "Te amo" elevado a la máxima potencia”   La utilización de esta palabra sea en positivo o negativo es para denotar fuerza en lo que pretendemos expresar.  

martes, 21 de marzo de 2017

💖María, hija de Dios - Capítulo 1

      


       El amor entre mi madre y mi padre biológico fue algo muy bello, se enamoraron siendo adolescentes, por circunstancias de la vida dejaron de verse y cuando Guillermo volvió al Ejido donde mi madre vivía ya no volvieron a separarse, se hicieron novios, se casaron en medio de muchos inconvenientes, él era un hombre muy atractivo y asediado por las mujeres, pero mamá se sentía muy  segura de su amor pero sobre todo se sentía muy segura de sí misma... El otro inconveniente era el rechazo de la abuela, lo calificaba como un "casanova" un "mujeriego" Pero nada ni nadie habría de impedir que se casaran y así lo hicieron.
         En contra de los deseos de la abuela mamá se fugó con su novio a la ciudad donde  se casaron y empezaron una vida juntos, una vida  que creían sería para siempre.
      Sin embargo, la abuela no estaba tan equivocada, él no era un hombre económicamente estable, sus ingresos provenían de sus composiciones, era un joven cantautor que vendía sus canciones a los artistas del momento.Cuando mi madre le dio la noticia de su embarazo decidió irse a EEUU a probar suerte y reunir dinero para el arribo de su primer bebé. Los dos estaban llenos de ilusión.
        Mientras Guillermo trabajaba duramente para labrarse un futuro mi madre también trabajaba en lo que podía para subsistir, desde dependienta en alguna tortillería hasta de cuidadora de niños.
          En esta historia de amor, como en muchas, hubo una villana.
Angélica era una mujer que conocía a mi madre y toda su vida había estado enamorada de Guillermo así que elaboró una gran calumnia, le escribía cartas a él diciéndole que mi madre lo engañaba, que desde que se había ido ella andaba de cama en cama, con uno y con otro... Que mi madre era una....    No puedo decir esa palabra...

          Guillermo cometió el peor error de su vida, creyó en Angélica y dudó de su esposa.
           Al paso de los meses, él dejó de escribirle a mi madre... Mi nacimiento llegó y él no apareció, cuando cumplí los tres meses de nacida mamá supo que él había regresado de EEUU y con una pequeña ilusión lo esperó pero Guillermo nunca llegó con nosotras, se fue directo a la casa de Angélica a quien llenó de regalos.


                                          TRES AÑOS DESPUÉS...                                               

               Cuando la pequeña María cumplió tres años Guillermo "recapacitó" supo por la gente del pueblo que su esposa siempre lo esperó, que María Esther Hernández era inocente de las calumnias de Angélica y buscó a mi madre, quería conocer a su hija, pero mamá había cambiado, aún lo amaba y quizás siempre lo amó, pero el  dolor ante el abandono al que la condenó a  ella y a su hija le congeló el corazón y tomando  a su pequeña en brazos le dijo "Ya no".

                 Esa decisión habría de cambiar nuestro destino, la vida para las dos pasaría etapas muy difíciles, al regresar a la casa de la abuela fue  señalada y juzgada principalmente por el tío Genaro que al verla llegar sola, con su pequeña María en brazos le dijo:

-Ahora si ya te chingaste...!!!*

    Pero mamá nunca perdió su dignidad ni su fe, porque sabes? Donde no hay un padre Dios existe.









El nombre de mi padre biológico y demás personajes que irán apareciendo en mi  historia  los he cambiado por respeto a sus vidas.



Glosario:
Cuando el tío Genaro le dijo a mi madre :Ahora si ya te chingaste*
Quiso decir:Estás perdida,ya no vales nada.


*Chingaste,palabra derivada del verbo "chingar" una expresión popular mexicana de la que derivan infinidad de significados,aunque en las altas esferas de la clase social mexicana este término es considerado una grosería o mala palabra debido al auge de este vocablo  la Real Academia de la lengua española ha decidido aceptarla formalmente.
      Vocablo que se utiliza para todo,desde lo mejor al decir "Está chingón"  hasta lo peor al decir "Está de la chingada"

Otros ejemplos de sus connotaciones:
-Denotando fraude:Me chingaron
-Ignorancia:Sepa la chingada
-Amenaza: Te voy a chingar
-Presumir: Soy el más chingón
Y así sucesivamente.




martes, 14 de marzo de 2017

💖Tu amor me causa dolor - Capítulo final

     


        En esa primavera reiniciaba nuevamente mi sendero, en paz, sin esa ilusión o búsqueda del amor mi vida era mucho más tranquila. Estaba paso a paso retomando mi estabilidad emocional, había noches en que en  la soledad añoraba aún el amor, sentirme refugiada en un par de brazos, pero la mente  tomaba las decisiones porque sabía que dejar al  corazón en libre albedrío sería nuevamente mi perdición.

     En mi trabajo, los niños, como todas las mañanas, correteaban disfrutando de su invaluable recreo. De pronto como salido de un mal sueño, en el portal del Jardín...Ahí estaba, el que otrora fuera mi esposo. Cuando la afanadora me llamó para decirme que me hablaban, ya me dirigía a la puerta de entrada, a mi mente llegaban como en una ráfaga de fuego el pasado tormentoso que junto a ese hombre había vivido. En un gesto de protección llevé mi mano al cuello y oprimí el dije que llevara pendiendo, un regalo, un recuerdo por siempre de Ricardo.

Entonces, respiré profundo, el verdugo, había vuelto.

Salí poniendo detrás de mí el candado en el portal como si temiera que quisiera entrar a mi único refugio. Mi trabajo.

        No era ni la sombra de lo que había sido. Su semblante denotaba inmensa tristeza. Había perdido algo de cabello, y su ropa era poco más que un harapo.

Haciendo acopio de serenidad le pregunté:
-¿Me buscabas?
-Si-Su voz era apenas audible-Necesitaba verte…Pedirte perdón…Sé que no puedo reparar el daño, pero estoy arrepentido de todo el mal que te hice…Estoy en la ruina, perdí todo en las apuestas, sin dinero me quedé sin amigos, si es que acaso lo fueron.

          Ahí estaba, derrotado, pidiéndome perdón, algo que para un hombre como él debía costarle mucho trabajo decirlo, sin embargo, no me alegraba verlo así, un sentimiento parecido a la lástima se apoderó de mí, tranquilamente le dije:

-Yo no soy nadie para perdonarte, pero si eso te hace feliz, no te preocupes, está bien. Yo he salido adelante. No hay nada que perdonar.

          Entonces aquel hombre que en el pasado fuera  un verdugo fuerte,despiadado e indiferente empezó a derramar lágrimas como un niño, luego bajando su mirada musitó:

-Llevo varios días sin comer

          Y no pude más, tomando unos billetes que traía en mi bolsillo los enrollé y al ponerlos en su mano le dije:
-Espero esto te ayude mientras consigues un trabajo, no es mucho, pero al menos unos días comerás, pero por favor, no vuelvas a buscarme.

    Entonces me dijo:

-Gracias…No, no volverás a saber de mí, te lo aseguro, eres tan buena, tan noble, cómo fue que te perdí…Gracias…Que Dios te bendiga

-Que Dios nos bendiga a los dos-Y al decirle eso me di la vuelta, deseando que no hubiese escuchado el golpe en mi corazón, sabiendo que con  esas palabras cerraba un capítulo, quizás el más oscuro de mi vida, pero en el que al fin lograba filtrarse un rayo de luz desde donde había nacido un milagro, el milagro de mi liberación.


fin



Epílogo



     Julián, después de tres intentos fallidos de relaciones amorosas se encuentra “felizmente”  casado.
      En lo que respecta a mí, liberada del yugo del verdugo deseaba reír,cantar,gritar al viento mi libertad y justo en esos momentos conocí a un grupo bohemio de poetas,músicos,cantantes,donde fui descubierta como cantautora...Pero eso, es otra historia.

   Actualmente estoy dedicada casi por completo a mi proyecto de investigación educativa, en la cual escribo y difundo cuentos infantiles  de mi autoría sobre los distintos oficios y profesiones, el propósito es estimular en los pequeños los valores vocacionales para que en el futuro se desarrollen como individuos leales a su nación y profesionistas por vocación y convicción. Es un proyecto idealista que me da grandes satisfacciones.

     También tengo un blog muy exitoso en Google plus 😉y ahí publico parte de mi biografía con la intención de mandar un mensaje a la mujer de que si por un mal amor he caído y me he levantado,que si de un verdugo me he liberado también ellas pueden lograrlo.

     Por supuesto, siempre hay aprendizajes, dicen que “Lo que no mata fortalece” pero lo ideal es que no muera nada ni nadie.




      Si alguien me preguntara  mi filosofía sobre el amor y la vida le diría….

He encontrado alegría
en la fe y lo divino
la pasión desmedida
¡En los juegos de niños…!!!

He encontrado consuelo…

¡Entre el fuego y el cielo…!!!




Los nombres de los personajes del relato los he cambiado por respeto a sus vidas y porque uno de ellos ya está en el cielo.
                                       

martes, 7 de marzo de 2017

💖Tu amor me causa dolor - Capítulo 9





     Hacia una semana que  Ricardo se había ido al cielo, pero jamás podría acostumbrarme a su ausencia, esa alegría que me rescataba de mis tristezas, el verdadero amor había estado siempre frente a mí, no en mi verdugo, sino en mi mejor amigo.

      Mis pensamientos fueron interrumpidos por unos toquidos en la puerta, estaba en casa, eran  vacaciones de semana mayor, algo que no ayudaba mucho a mi tristeza.

       Era Oswaldo, un empleado de Ricardo, traía consigo una pequeña caja, sólo me dijo:

-Buenos días maestra... Le traigo esto, mi patrón lo compró para usted, antes de que…bueno, él pensaba pedirle matrimonio, usted sabe que él me tenía mucha confianza, me dio  a guardar esto para usted, iba a dárselo cuando le propusiera matrimonio, aquí lo tiene maestra…Días antes, él me encargó mucho que cuidara de usted, que curioso, como si hubiera presentido que se iría. Bueno, aquí tiene, y ya sabe, cuenta conmigo para lo que guste…

     La caja contenía una exquisita cadena con el dije de una margarita…y una tarjeta:









Guardé cuidadosamente la tarjeta.    Esa mañana, mientras anudaba mi dije al cuello, mirándome al espejo, logré sonreír con una extraña alegría, Ricardo seguía ahí, a mi lado, el cielo no se lo había llevado del todo y de pronto, mientras me preparaba para salvar mi día  empecé a tararear una canción…
“Ricardo…”
Me había olvidado por completo de mi verdugo que seguía levantando murallas y pareciera que a la  muerte de mi amigo  se  había engrandecido.



-¿En qué piensas?-Me había preguntado  mientras desayunábamos-No me lo digas, en Ricardo. No pensé que te afectara tanto ¿Hasta cuándo vas  a superarlo? Bueno…
-Fue el mejor. El mejor amigo que pude tener
-Pues, al menos no tendré que preocuparme por pagarle, le debía demasiado dinero…-El comentario sarcástico acompañado de una risa burlona lastimó mi corazón y levantándome de súbito me fui a la habitación. No tenía humor para su crueldad.

La actitud lo ofendió tanto al grado de seguirme

-Me dejaste con la palabra en la boca
-No es así, tengo cosas que hacer
-Estas muy alzada, que no vuelva a suceder.

         Estaba ya en mi tocador, en mis manos el pequeño cuadro de margaritas, que me regalara mi amigo, en mi mente una plegaria

“Ricardo, ayúdame por favor, dame las fuerzas que necesito”

-¿Supones que me llevaré esta camisa al trabajo? ¿Se te ha olvidado cómo planchar?-La voz molesta de mi verdugo me devolvía al presente.
Entonces, con una fuerza inusitada, hablé:

-Si no te gusta como plancho, llévala a la   panchaduría
-¿Qué estupidez estás diciendo?

-Lo que oíste…-una cachetada me impidió terminar la frase,  me había tirado sobre la cama, apretando mi cuello, una sombra oscureciendo su mirada, mientras en voz muy baja me decía:

-Si esto es lo que quieres, golpes, púes te los daré

-Déjame… Suéltame...-Le supliqué, tuve mucho miedo, fingí sumisión porque sabía que sólo eso me salvaría…Julián estaba fuera de control, a diferencia de otros tiempos en que súbitamente cambiaba de actitud pidiéndome perdón casi instantáneamente en esa ocasión su ira no desaparecía, pero hubo algo, algo lo detuvo y me soltó.
-Perdóname…
Mi súplica lo había calmado y poniéndose rápidamente de pie se marchó.

        Tan pronto como se fue, tomé una maleta y eché algo de ropa, subí a mi auto y me fui a casa, sin rodeos, sin más, me dirigí a mis padres que estaban juntos en la sala, los cuales después de ver la maleta se veían entre sí.
         Sin fuerzas para continuar fingiendo, les conté todo, la farsa sostenida por tanto tiempo, la violencia de la que había sido objeto,  mi padre se había levantado recibiéndome en sus brazos, maldiciendo por mi dolor.

💖💖💖💖💖


    Algunas semanas después, cuando en mi alma había un poco de calma, decidí ir a casa por mis pertenencias, habían cambiado la cerradura.
       Una mujer que al parecer no se sorprendía al verme entró y rápidamente salió con los papeles que la acreditaban como dueña, entonces recordé…Había amado y confiado tanto en mi verdugo que le había firmado una carta poder para el pago de  los  servicios y con ese documento la había vendido. A punto del colapso me retiré, cómo podía haberme hecho eso.

       Cuando llegué con mis padres, no sabía que hacer…Cómo decirles que no sólo había perdido mi corazón, mi dignidad…sino que lo había perdido todo… Pero lo hice.    

      Cómo cuando era una niña de seis años papá me arropó entre sus brazos al tiempo que me decía:

-Estoy yo aquí, soy tú padre y esta es tu casa…Deja que ese infeliz siga cavando su propio  infierno.